La selección universitaria femenina de Costa Rica afrontará el Mundial de Futsal en Polonia con una preparación breve, pero intensa, y con la unión del grupo como una de sus principales fortalezas.
Las jugadoras reconocen la exigencia de competir contra selecciones de alto nivel, aunque llegan al torneo con confianza, ilusión y el compromiso de representar dignamente al país y al deporte universitario.
Yerlin Varela, Saray Espinoza y la capitana Patricia Núñez coincidieron en que la disciplina, el trabajo colectivo y la experiencia acumulada serán fundamentales para competir en el escenario mundialista.
Una preparación corta y exigente
La selección costarricense trabajó durante aproximadamente dos meses antes de emprender el viaje hacia Polonia.
El tiempo reducido obligó al grupo a aprovechar cada entrenamiento y a desarrollar el proceso con intensidad desde las primeras sesiones.
“La preparación fue relativamente corta, de aproximadamente dos meses, por lo que tuvimos que aprovechar al máximo cada entrenamiento y trabajar con mucha intensidad desde el primer día”, explicó Varela.
A pesar de las limitaciones temporales, la jugadora considera que el compromiso mostrado por las seleccionadas permitió cerrar el proceso con buenas sensaciones.
Patricia también destacó el crecimiento colectivo alcanzado durante las semanas previas al Mundial.
“Venimos puliendo el equipo desde hace aproximadamente dos meses. Llegamos con buenas sensaciones, con ganas de hacer un buen papel y de representar bien a Costa Rica”, manifestó la capitana.
La unión como principal fortaleza
Yerlin señaló que uno de los mayores activos del equipo es la relación construida entre las jugadoras.
“Logramos formar un grupo muy bonito y muy unido. Además, tenemos jugadoras con mucha calidad, compromiso y ganas de competir”, aseguró.
La cohesión puede convertirse en un elemento determinante dentro de una competición internacional que obliga a adaptarse rápidamente a diferentes estilos, ritmos y exigencias.
Además de la calidad técnica, la selección confía en la disposición del grupo para apoyarse tanto dentro como fuera de la cancha.
Saray considera que su aporte no estará limitado a la experiencia competitiva, sino también a la convivencia y al acompañamiento de sus compañeras.
“Quiero aportar el apoyo necesario para que cada una pueda alcanzar sus objetivos, principalmente como equipo, aprendiendo a escuchar y ofreciendo todo lo que pueda dar dentro de la cancha”, expresó.
Experiencia internacional al servicio del equipo
Yerlin llega al Mundial después de haber formado parte del proceso premundialista de la Concacaf en 2025.
La jugadora considera que aquella experiencia le permitió comprender mejor la presión física y mental que acompaña las competencias internacionales.
“El premundial fue un proceso de muchas emociones. Fue duro física y mentalmente, y estar presente en un evento de esa magnitud genera una presión y una sensación muy distintas”, relató.
Su objetivo será trasladar ese aprendizaje al grupo y ayudar a que sus compañeras afronten la competición con mayor seguridad.
Saray también espera utilizar la experiencia adquirida en torneos anteriores para contribuir al funcionamiento colectivo.
Ambas jugadoras coinciden en que enfrentar rivales de alto nivel representa una oportunidad para crecer y adquirir herramientas que puedan trasladar posteriormente a sus equipos y universidades.
Disciplina para competir y estudiar
La conformación de una selección universitaria implica integrar a jugadoras que deben dividir su tiempo entre las obligaciones académicas, los entrenamientos y la competencia.
Saray considera que la organización ha sido esencial para sostener ambas facetas.
“Lo principal es la disciplina, la responsabilidad y la capacidad de darle a todo su momento. Es complicado, pero con esfuerzo y determinación se puede lograr”, explicó.
Yerlin también reconoció que combinar deporte y estudios exige sacrificios constantes.
“Nunca es fácil; nada que realmente valga la pena lo es. Muchas veces se duda y se quiere renunciar, pero las recompensas por el esfuerzo han sido impresionantes”, afirmó.
Para la selección costarricense, esta participación mundialista también representa una demostración de que el desarrollo académico y el alto rendimiento deportivo pueden convivir.
Patricia lidera un grupo comprometido
La responsabilidad de capitanear al equipo estará en manos de Patricia.
La jugadora asumió el nombramiento como un reconocimiento al trabajo realizado, pero también como una función de servicio hacia sus compañeras.
“Ser una líder más es un orgullo, pero estamos todas comprometidas con el grupo. Siempre estamos al servicio del equipo para dar lo mejor de cada una”, expresó.
La capitana considera que la selección llega a Polonia con la motivación necesaria para competir y dejar una imagen positiva.
Su liderazgo será importante para orientar al equipo en los momentos de presión, mantener la unidad y reforzar la confianza del grupo durante el torneo.
Competir sin dejar de disfrutar
Aunque la selección reconoce la dificultad de la competencia, las jugadoras no quieren perder de vista el valor de la experiencia.
Yerlin espera que el grupo disfrute el Mundial sin renunciar a la ambición deportiva.
“Quiero que lo disfrutemos, porque no es una experiencia que se vive todos los días, pero sin dejar de lado la competencia y el hambre de darlo todo en cada partido”, afirmó.
Saray también espera aprender de las selecciones rivales, adquirir experiencia y disfrutar junto con sus compañeras.
“Sabemos que enfrentaremos equipos de gran nivel. Quiero crecer deportivamente, disfrutar la experiencia y alcanzar grandes resultados con el equipo”, señaló.
Costa Rica buscará dejar el nombre del país en alto
El objetivo colectivo será competir con intensidad, mostrar la calidad del futsal universitario costarricense y representar al país con responsabilidad.
Las seleccionadas consideran que el respaldo desde Costa Rica puede convertirse en una fuente adicional de motivación.
“Vamos a darlo todo en cada partido, luchando hasta el último minuto para representar de la mejor manera a Costa Rica”, expresó Yerlin.
Saray también pidió apoyo para una selección que llega al torneo con entusiasmo y compromiso.
“Ese respaldo nos motiva a jugar en grande. Queremos darle al país una representación digna y nos esforzaremos al máximo”, afirmó.
Patricia resumió el mensaje del equipo antes de la competencia:
“Que confíen y crean en nosotras. Vamos a dar lo mejor para dejar el nombre del país en alto”.
Costa Rica afrontará el Mundial Universitario de Futsal con una selección construida alrededor de la unión, la disciplina, la experiencia y el deseo de competir sin renunciar a disfrutar una oportunidad histórica.
Entrevista concedida previo al viaje de la delegación